primavera

Posted on 23:39


¿Qué primavera tiene sentido?
Si al final el invierno
hace polvo lo que fermento ha sido,
pone a los niños en su abismo,
a los viejos tras lo presentido,
y vuelve la primavera y ya
todo renace y un nuevo despertar
reparte prosodia desde tierra a la mar,
¿Qué primavera tiene al fin sentido?
Si las mujeres amamantarán a sus hijos,
si retornarán el tiempo escolar,
si el verano divertido, vuelve al fin
a quemar cada glóbulo herido
que retozará la calurosa ciudad.
¿Qué primavera tiene su final concluido?
Si otra tras otra vuelve a ser verdad,
una verdad que se intuye
y abre acequias en canal,
y el agua chapoteando presuma de lo intuido
para el final ser mundo lo vivido,
y muy vieja, tan vieja, la humanidad.

tarde, siempre tarde

Posted on 17:29

Un hombre solo es peligroso,
es una especie de ruleta rusa, sudas al pulsar el gatillo, 
estoy sucio de ciudad antigua, 
tan sucio que conozco el vicio, 
el vicio de la sangre coagulada, de la hepatitis C,
del orgasmo de éxtasis, del hambre de un estómago vacío, 
no necesito amargarle la vida
a alguien tan solo por no estar solo,
ni aguantar la esclavitud de una dueña,
el día a día de los casados o peca
de empalagoso o se sufre en el desierto.
Es bonito el amor pero me hace bola.
Casarse, tener hijos para morir solo,
una vez concluida la muerte
se vive mejor en una cama individual.
Ya no paseo los parques, ni corro
cuando toco timbres como hacía de niño.
Los amigos son una selección mutua.
A mí nunca me eligen, no sé jugar al ajedrez.
Tengo miembros en mi familia despreciables,
que la vida no es eso,
que el amor te encuentra a ti, que no eliges,
hay tantos hombres que se empeñan en ser
tipos corrientes, que cuando quieren rebobinar,
es tarde. Tarde, siempre tarde, todo tarde
o demasiado precoz para elegir el sacrificio.

lo nuestro

Posted on 14:41

Empezamos lo nuestro
como un atardecer de fuego,
los niños daban portazos
en su prisa para el colegio,
después el verano y cambiamos
de postura no tarde, luego,
tanto te quería y quizá
aún te quiero,
lo sé porque respiro de tu poema
para hacerlo mío este verso,
empezamos lo nuestro
como una cosa en la cual
pones todo el empeño,
sacrificamos tanto,
tanto dejamos seco el tintero
que el paraíso era nuestro
y lo hicimos gobernante al dinero,
tanto te quería y quizá
aún te quiero, 
lo sé por la palabra
atada a mil te quieros, 
empezamos lo nuestro en el horizonte
dimos paso y cada vez más lejos,
cruzamos el mismo océano 
para separarnos beso adentro,
ciegos éramos los dos,
ciegos de beso a beso.