a cara de perro

Posted on 3:11


Mientras que yo pago mis deudas bajo el lento mes a mes y dejo que se agote mi dinero como un niño inocente e ilusionado, con estrellas tontas en mis ojos de resignado pagador, el banquero va amasando más y más dinero sudado, le viene el dinero por todas partes, por la hormiga, por el gusano de seda, por el águila agotada, por el oso mientras hiberna, yo voy con mi dinero dando pena, una pena que sólo yo conozco, poco le importa al banquero tras sus portones de acero acorazado de qué miga cae la tristeza por mi ayuno y mi pan duro, si yo le dijera al banquero lo que me cuesta llegar a pagar cada factura a él le sonaría a primer paso para el desprecio deliberado, pues le aburre que sea tan llorica, ya que deuda a deuda tramité una sentencia tan propia, tan mía, de la que disfruté en su momento, lo que no sabe él es que me ahogo en las zonas comunes, me persigno antes de gastarme un céntimo de más, lo que el banquero ignora yo lo tengo grabado a fuego en cada suspiro, los pobres tenemos las alegrías prestadas, y así a los pobres les pasan los años, mientras que duermen su sueño de sonrisa prefabricada siguen soñando, ya que soñar es gratuito, así a los pobres les pesan los años, entre callo que se abre de herida espinosa, entre mercadillo y barata saciedad, entre precaria sumisión que al banquero no le quita su gran sueño, que es arrojar como vómito florido su riqueza a su descendencia, lo que él no sabe es que cuando todo colapse diremos los pobres: el último en perder que apague la luz y cierre la puerta. Ya que el dinero sólo servirá para encender leña.

The End

Posted on 15:16


Es el final de este hermoso viaje y es el final de todos los largos bostezos que no obtienen oxígeno, no, que no obtienen el milagro que los árboles otorgan, muere el malo en este thriller de sello universal, agoniza el telón de mentiras en la noche que traspasa paredes, los buenos recobran su alegría como el que abraza un vaso de ruina sin saberlo, como el que da calor a una bombilla prendida, porque nada es gratuito señora, nada es en balde cuando aterrizan las plegarias en el mismo punto que reúne al sufrimiento, anestesiados andamos perforados por los moralistas que se empapan de aburrimiento, que renuncian a la risa abierta, disparan las trece balas a un Judas que no traiciona por miedo, el mundo es un aullido de alimañas y los finales felices se conservan enlatados, los finales felices los pobres los conocen por micras, al contrario del que almacena quilos de sollozos cosidos al silencio, encontramos el mar después de tanto tiempo sin buscarlo, encontramos bajo los adoquines la negritud eterna, la negritud omnipotente, celebramos cada semana que los niños encuentran su raíz de doble filo, celebramos que ahora es fecunda la justicia que se predica y se predice, es cuestión de frecuentar la fiebre del zero, es cuestión de renunciar a la asquerosa canción de Navidad, es cuestión de que todos quieran, pero los que no quieren pervierten la lágrima como diamante sucio de asco y poco más. Quisiera saber de tu sangre encendida en lo oscuro, quiero gemir de poesía ardiente por el nervio y el vaso sanguíneo, quiero copular con tu tristeza que está ahí afuera, quiero copular con tu soledad que está en tu adentro ciego, tan ciego como tus entrañas, quiero unir los pares con los nones y lamer la cuchara del placer inmediato, como al que con hambre a cada minuto recompone orgasmos en la carne de los relojes. Como el que alude a las flores del tiempo para disimular que es erial su sueño en las afueras.

todo por el arte

Posted on 17:15


Admiro a esas personas con vidas desmesuradas o no, que dan su vida para y por el arte, artistas de la vida y expulsados de la calle, artistas que entregan su vida y la calle recoge con desdén sus pedazos paridos por sueños repletos de fertilidad. Esos artistas buscan la materia compleja con que hacer liria de muérdago pegajoso con nuestros sueños de peregrinos mortales que esparcen su verdad en los rastros que deja el artista, las emociones no son para todos, muchos llevan como corazón una coraza de callo y costumbre que los ciega ante la estética visual, o en la sensible cadencia de un texto purificado por la desnudez, pobres de aquellos que no encuentran la manera de emocionarse, de entrar en un estado de euforia, de ver la otra verdad que se ocupa de los placeres, que como un bálsamo, se calman unos segundos nada más de tanta crudeza que en la vida se respira.

un pájaro por corazón (3)

Posted on 5:33


El día que me suicide me arrepentiré un segundo después de haberme suicidado, masticaré la sombra de mi ser por los pasillos palpando la horizontal cuesta de mi juventud sin opio ni abrigo, el día que yo me suicide seguirán con la revancha estúpida los buenos ciudadanos del Real Madrid y los buenos ciudadanos del fútbol club Barcelona, mutilarán la cumbre que les da emoción entre dos paralelas que pelean por un triunfo casi lejano, el día que me suicide los congresistas americanos seguirán con su lucha entre conservadores republicanos y demócratas liberales y yo no seré nada, yo seré una nada esculpida porque a mí se abrazará la derrota con un canto frío que me desmantelará las 24 horas en una esquinita apartado de todo, seguirán yendo a frecuentar las amapolas al trigo escupiendo sus semillas en la esperanza de un pan negro, el día que yo me suicide me habré quitado la vida, pero la vida seguirá el vértigo en la arteria del tráfico y del neón marchito, la ciudad será un infarto de sangre bombeada y todo seguirá su camino, su carretera camino de casa, para llegar al dulce hogar que huele a piel de melocotón y calma oscura en los rincones donde aúlla la noche con docenas de lobos, y la mortaja de los días peores se esfumará de olvido y otra vez abriré mis ojos, y otra vez daré un primer paso, y todo será migaja de tedio y tristeza, a menos que comprobemos que el sol se pone en pie a diario y como un asco del que no quiero tener memoria me esparciré en la bocanada de desierto y naufragio que los hombres contemplan a dos pasos, el día que yo me suicide mi hermano dejará de ser mi guardián ausente, y mi hermana se acordará entonces de que tuvo un hermano injertado en su recuerdo, el día que yo me suicide golpeará mi padre su destino de llaga eterna y se olvidará de mí de la manera más trágica, mi madre perderá la cabeza y preguntará a quien me conoció si me han visto en la pezuña de la adolescencia, preguntará y preguntará fuera de ella, preguntará a los infiernos de los parques y todos los domingos hará -si puede- mi comida preferida. El día que me suicide vivirá la dicha en los corazones que desconocen la manera que tienen la verdad y la mentira de ir las dos de la mano hasta que las diseccione el párpado abierto hacia el abismo. No, no se preocupen que no voy a suicidarme, todos en algún momento de sus vidas son unos suicidas y tal vez se suicidarían si no perdieran la vida con ello, sólo aquellos a los que ya no les queda ninguna esperanza son los que se atreven a hacerlo, pero se arrepienten cuando se disuelven de nada entre la nada, se arrepienten de suicidarse por que no tienen lo físico de las caricias, ni lo sólido de un abrazo o un beso, no lo hacen por que hay un lugar para las risas abiertas con amigos y con cerveza, con noche de verano y luz de luna, con canciones salidas desde los corazones que aman, se arrepienten de no haber hecho el esfuerzo de intentar vivir, y acariciar a tu madre y a tu padre, y besarles miles de veces en la frente, por que lo físico tiene remedio, por que lo metafísico es cuestión de intentarlo, por que el final está asignado para nosotros y vendrá sin esperarlo y sin quererlo, el final es una piel que nos abandona llevándose nuestro latido, nuestro suspiro, nuestro gemido en la aurora precisa. Por eso la vida con sus días malos y buenos es vida que nos gusta protagonizarla.

un pájaro por corazón (2)

Posted on 3:31


Si has tocado ya fondo, o si pasaste al lugar de donde no se vuelve, yo te digo ahora que te aferres a la mirada y al olfato, y descarta de una vez aquello que oigas, toques o saborees, lo único certero en esta vida es el sentimiento que de verdad sientas, lo que los demás vean en ti, piensen o hagan es una enfermedad que se cura sin pensarla, si de verdad has tocado fondo, si pasaste al lugar de donde no se vuelve piensa, que no hay un día igual mientras tus esperanzas se anuden a cada desfallecimiento, piensa que la única certeza, la otra, es llegar a casa vencido, vencido de noes, y darte al final cuenta que se van muy sencillamente por las tuberías que van a parar a la cloaca, en esta vida no hay certezas, hay realidades prefabricadas.

un pájaro por corazón

Posted on 13:01


Tengo el corazón con los secretos abiertos, quizá sea por eso que no me importe abrir mis secretos sin yo saberlo, tengo el corazón como un pájaro cien veces muerto, yo te quería tanto que cuando dormías acariciaba tu silencio y te hacía caracolas en tu pelo, y te besaba el sueño sin saber de él, yo te quería tanto que esperaba enamorado a que me susurrara el viento para que replegara tu infancia de niña traviesa, una niña partida en dos mitades, las mitades de unos padres, los tuyos, que se separaban entre tu trauma perforado, y yo te tenía pena por que te quería y tú no sabías eso, y nunca lo sabrás por que odiabas mis poemas, yo te quería tanto que las diez horas de jornadas laborales yo te perseguía a ciegas por el laberinto de la imaginación, y te pensaba ebrio de tus gemidos evaporados por mi alegría efervescente, y te esperaba limpio y nuevo, te amaba suave y sin límites, te quise tanto y ahora quizá te quiera un poco, poco, por que el que quiere una vez quiere muchas, y quien quiere muchas veces amontona pocos, como semillas de frutos que se recogen cuando la cosecha es soledad, yo te quise tanto que me volví palabra para nombrarte, cuchillo para vengarte, plegaria para rezarte, promesa para desengañarme, y rastro para perderte, yo te quise tanto que ahora guardo un recuerdo, a momentos malo y en otros bueno, pero yo te quise tanto, que si te quisiera otra vez comprendería de una vez por todas que todo tiene solución menos la muerte.

poema para un 1º de noviembre

Posted on 6:37


Los cipreses esperan la peregrinación del corazón roto, mientras los hace danzar el viento de noviembre con su siempre firme mansedumbre de resignación, los relojes hacen el stop perpetuo entre el crisantemo que es un iris fundido de prisa vegetal, se refugia fugitivo el dolor del duelo entre las comisuras de la hora que empalaga de lágrima y suspiro la melaza espesa del "no sé si podré llegar a verte entre la vertical despedida vacía de ti". Se sientan las esperanzas en el lomo de mosquito y la larva verídica de gusano, se sientan inseguras de tristeza nerviosa, pido piedad para el llanto de quién no espera, pido piedad para la madre ahogada en vinagre, pido piedad para el fantasma del recuerdo oxidado, y un rastro de musgo trepador sentencia la inercia ciega de los calendarios en el crepúsculo, no soy yo quien le teme a la rosa negra, tan solo temo al resplandor que la espina sostiene en mi piel que trashumante se convierte en miseria de vida deshojada, como las alegrías que pasan sin cabeza por la mirada los viernes de cada semana. Ahora mido el radio de mi ombligo y lo comparo con mi última bocanada y pienso que los dos miden la misma verdad, por que entre el parto y el cementerio sólo un pestañeo separa al esqueleto de su vacua mortaja sin equipaje.