EL POETA DE LA RADIO

Posted on 15:00


Hoy, día 16/10/2010 he ido a la radio a presentar la revista de un amigo. Lo he hecho por hacerle un favor, pero he comprendido que no valgo o no puedo hablar en público. Ha sido tan nefasta idea que he decidido no hacer más entrevistas para la radio, ni hacer apariciones en televisiones locales, ni qué decir las de ámbito nacional. Justo cuando me ha hecho la primera pregunta se me ha secado la boca y he hablado con un deje zezeando que me ha hecho parecer un perfecto imbécil. Acabo de escuchar la entrevista y he sentido vergüenza. Ha sido un desastre tal, que justamente cuando hemos acabado le he comentado a las tres personas lo de mi sequedad bucal y una de ellas me ha dado un caramelo de limón. Con tremenda sequedad hubiese preferido un sorbo de coca-cola, o un sorbo de agua, pero he aceptado el caramelo para no ser descortés con ella. La conductora del programa se ha compadecido tanto de mí que me ha dado largas y he percibido cierta prisa, y muchas ganas de que me evaporara de allí. Pero para más Inri, me ha dado por recitar un soneto y la conductora en su amabilidad ha cedido a la idea; no sé cómo he podido recitarlo con tremenda sequedad, tenía seco hasta el paladar. Han sentido tal compasión por mí, que yo creo que antes de tener ganas de leer mi revista lo que tendrán ganas es de ignorarla. Ha sido un tremendo desastre. A partir de ahora he decidido evitar a los medios. Prefiero el anonimato y el ostracismo informativo a que me saquen en todos los zappings trituradores, los cuales se mofan de todo el mundo sin importarles ni causa ni efecto ni lengua que se seque en público.   

0 Response to "EL POETA DE LA RADIO"