aquellos años olímpicos

Posted on 9:08

Explosivo sabor de mi viejo barrio,
libra el alma un tanto longeva,
suena Camarón en la radio
con nuevo disco y canciones nuevas,
plagados los dientes de sarro,
Cuba-libre de cocacola y ginebra,
noches con pies en el Barro,
decidme ¿qué se celebra?
la rumba mueve sola el cotarro
y se baila en pasos de zebra,
tiempo de Magoty, de Albatros,
aguja con nylon que solo se enhebra,
Rímel para ojos y rojo pintalabios,
allí en las enormes salas de espera
mucho humo en los lavabos,
noches de encanto y de verbena,
ruido de muchachos dando pasos
persiguiendo a una gota ebria
de muy corto recorrido amargo,
como somos hijos de Adán y Eva
algún Caín habrá bajo este letargo
y algún Abel que a ratos se enerva,
todos andamos buscando milagro,
puede parecer pura niebla de quimera
pero Barcelona en aquellos años
era epicentro de limones de cera,
Barcelona de golfos y voluntarios
que se desnudan de nochecita buena,
akelarre de catarsis y espectáculo,
en un plis arde por entero la primavera
y los noventa son el gran escenario,
años de querer conquistar la ceguera,
años que nacen pretendiendo algo,
años de juventud y vida sin cautela
y muchas ganas de querer aparentarlo.

encontrar la muerte en los rincones

Posted on 18:13

…Descubrir la muerte siendo un niño es algo que se te mete en las profundidades del alma como si en el alma tuvieran cabida todos los muertos de este mundo. Descubrir por ejemplo, que la muerte está en las salas de espera de ambulatorios con suelos desinfectados y con fotos de monjas con velos morados, velos desconsolados de herida abierta y pus que empieza a hacer mella, velos a los que les corroe un tufo a vela recién apagada; monjas con la cara pálida, implorando compasión en plegarias de hábito y fe morada como la mercromina, con gafas de culo de vaso, gafas de pasta gruesa, redención de monjas en la larva de moscarda, tiempos en los que redime el incienso, y los cirios encendidos enarbolando al aire su espesa peste de cera suben por una escalera de santidad fingida por hombres que no son santos ni jamás lo fueron, también en los cementerios de crepúsculo existen lápidas con luces paupérrimas como venidas de una pila de batería y custodiando una foto en blanco y negro donde la muerte agazapada roe y sube con su hálito de mansedumbre y resignación, se cruza de brazos la misericordia que todos llevamos dentro mientras que esperamos ese pedazo de paz que nunca conoceremos, conforme estamos de que la muerte nos concluya los latidos y no haya más derrota ni venganza que la de no existir cavando en las cumbres de la nada hasta que encuentras un abismo al que todos pertenecemos. Ese abismo es vacuidad…

carta para mamá

Posted on 10:30

Querida Mamá,

Los colchones donde suelo dormir se han hecho duros e incómodos, las heridas en las palmas de mis manos se disuelven en suspiros que de manera efervescente ya no tienen el efecto analgésico que antes sí tenían, todas mis preocupaciones se convierten en tres ceniceros repletos de colillas y sorbo a sorbo en cada café puedo perder los nervios que ya de por sí también tenía, suelo escarbar en los sueños de algún vecino anfibio que viene a visitarme con sus pesadillas y me pone en un tercer grado que yo pronostico acabará mal. Estamos preocupados por ti, sí, mi Madame Bovary, sí, mi Madame Butterfly, sí, mi Anna Karenina, mi caramelo de crema de dulce de leche, mi antigua Cleopatra, mi Lucero con pelo rubio, estamos tan preocupados por ti que mi reino de paz se ha vuelto lánguido y espeso como un tren de chicle bobo al que le persigue una boca salivosa, ojalá el dolor de tu rodilla se evapore como los vapores chiquitos de un té de limón y hierbabuena, ojalá tus dolores de cabeza se hagan fugitivos de una revolución libertadora y toda la represión la encuentren escondida en los exabruptos exagerados de una chabacana que ni quisiera encontrarme, y lo de tu ojo, que no sea nada malo, le rezaré al niño Jesús, a la Virgen del Cobre, a la Virgen de Guadalupe, a la Virgen de Regla, no sé, a una estrella, a una flor, a la primera doncella que se emancipe del barrio, a los colibríes azules, a los verdes, a los amarillos, oh Mamá, no padezcas ni angustia ni calentura, no padezcas ni preocupación ni molestia alguna, dejaré de fumar tanto para que dejes de temer en mi primer infarto de miocardio, dejaré de beber café, que sí, por la retención de líquidos, que sí, también por mi hígado, recuerda, las promesas que se escriben son las verdaderas, las que deben cumplirse, no, no pienso hacer deporte, me veo ridículo corriendo y haciendo ejercicio con esas poses tan chistosas, cuando te mejores quiero que tú y papá viajéis, no sé, por el mundo, un crucero de esos, o ¿te imaginas? ¡Nueva York! Lo sé, lo sé, a papá le molesta el bullicio, o, no sé, París, Roma, Londres, ya hablaremos los hermanos, también depende del dinero que haya, tu hijo que te quiere: Cecilio.

un lugar clandestino

Posted on 6:56

¿En qué lugar clandestino del mundo
sería oportuno ponernos a los dos?
Si cerca el uno del otro somos uno
o cada cual en paz con su ayuno de Dios,
es arrancarnos de un jardín fecundo
donde conocernos tan sólo a media voz,
es darnos de bruces con un no rotundo
y secar nuestras dudas al sol,
es como sentirme a tu lado presunto
y caminar entre cristales de presunción,
no voy a negar que fue algo confuso
amarrarse a las bridas de la desilusión,
a veces hablaba este ser mudo
en los pellizcos de la desesperación,
si lloraste yo también lloré, eso es asunto
de dejarnos llevar por el amor,
te he querido, me has querido y punto,
somos víctimas del desnudo corazón,
nunca se dieron dos latidos juntos
latiéndose en un mar de mares de pasión,
siempre habrá que curar la parte
sensible, inocente, evocadora de esta sinrazón,
es lamentar a cada hora el desastre del mundo
que nos condujo a este bendito amor,
es mejor para los dos no separarnos mucho
para encontrarnos enamorados también a la pos,
para lograr el gran milagro de ser uno
en los puntos cardinales de nuestra
canción de amor.]

empezar su vocabulario

Posted on 17:09

Y la vida para los demás todavía continúa
entre ricos, pelagatos, parias y pobres,
es una media verdad que sola se insinúa
en una guitarra lamentándose de cobres,
es como llevarte los Euros a Andorra,
unos cobran su minuta en sobres
otros se dan la gran vidorra
unos andan la vida dando trotes,
a otros el desfile les da modorra,
venid, venid todos al gran carnaval
para mandar a la realísima porra
la pena seca y el modesto funeral,
venid, venid todos corra quien corra
qué patraña es la amistad
cuando gorrea tan solo quien pase gorra,
qué sanísima es la soledad
cuando la amistad de algunos no nos importa
y mucho menos la podrida sociedad,
es todo un escaparate que acorta
distancia entre carencia contra voluntad,
es una fachada que nos queda corta,
un abrigo en verano repleto de vanidad,
a su tempo lento camina la vida rota
nos hace corderos en manada la Navidad,
aguardad al Dios de Seven Eleven
dedicado por entero a los haikus y los bonsáis,
y si quieren más humildad que entrenen
acaso esperabais vidorra acá, qué pensáis,
aquí los que de veras se entretienen
son los que no ven la tele, ni oyen radio,
son aquellos que comienzan su vocabulario.

un ser extraño

Posted on 16:34


Nadie se podría imaginar lo exótica y extraña que puede llegar a ser mi naturaleza secreta. Tengo lo exótico de los colibríes azul turquesa, de los cisnes tintados de un rosa lacrimoso, tengo el cólera de un caballo que parte para una batalla contra los alacranes negros de un desierto seco y sin fina arena, me excitan las mulatas, que como yo, tienen lo exótico de los peces verde esmeralda, invoco al capricho eterno de tenerte entre mis días apacibles, entiendo todas las enfermedades mentales como si de un ramillete de margaritas se tratase, margaritas que se desnudan de amarillos ante los monosílabos climáticos del sí y el no, me duele el suspiro de no tenerte, como si invierno y verano fueran un continuo lamento acompañado de un piano acostumbrado al bolero negro de tus zonas morenas, de tus codos, tus labios, tus ingles, tus párpados, tus rodillas, las curvas de tus tobillos, el fruto maduro morado y ennegrecido de tu vagina fecunda y poderosa, me gustas como el libre albedrío, como la fiebre contagiosa que derraman los poetas fecundando la vocación a otros amantes de la poesía; cuando me refiero a ti me refiero a todas las frutas que en la aurora boreal no se conocen, cuando me refiero a ti me refiero a las costumbres bellas que tienen las gentes sencillas, las gentes que cocinan para mucha gente, pobre de aquellos que cocinen para los cerdos idiotas, cuando me refiero a ti me refiero a esas cosas que todavía buscan su nombre y para otras que no lo encontraron todavía, también para esas cosas que no tendrán jamás nombre, porque deben ser un misterio, para los hombres, los poetas, y las mujeres.

desprecio

Posted on 17:00


Yo tengo de ti tu frío desprecio
ese que hurga en mi ombligo,
yo en ti busco ramas de aprecio,
envidias si yo hago, cuanto digo,
esto empieza a ser algo serio,
no has querido ser nunca mi amigo,
que sepas que tendrás que serlo 
pero creo que te va corto el abrigo,
algún día tendrás tú que verlo,
paz enorme dará estar conmigo,
te costará quizá el entenderlo,
no sabes tú la pauta que sigo
en la larga travesía por mi desierto,
yo quiero hacer migas contigo,
comernos el tocino en invierno,
compartir la vendimia y el trigo,
algún día sabrás de mi infierno 
porque vine y me fui del castigo,
entenderás que aquél desprecio
es la causa mala que jamás persigo,
esto es un asunto muy serio,
he callado para ser sólo tu amigo,
no hagas tu maldad mi desespero,
he visto, oído, y he sido testigo
de altos vuelos que diste en enero
yo desde el suelo miro y los bendigo.